El seitán está riquísimo y es una fuente de proteína magra vegetal excelente, pero no es muy asequible si lo queremos comer habitualmente. En cambio, hacerlo en casa es bastante fácil y sale muy barato, ya que sólo necesitamos harina y los aderezos con los que queramos darle sabor. A mí me gusta darle un toque oriental con salsa de soja, jengibre, etc., pero podéis saborizarlo con caldos de todo tipo y las especias que más os gusten.
Ingredientes
- 1 kg. harina (cuanto más alto sea el contenido en proteínas, mejor)
- 2 vasos y medio de agua (unos 75 cl.)
- Salsa de soja al gusto
- Ajo
- Jengibre
- Tomillo
- Pimienta
Preparación
- Mezclamos el agua con la harina y amasamos como si hiciéramos una masa para pan.
- Dejamos reposar unos 15 minutos.
- Ponemos la masa en un colador y la lavamos debajo del grifo unas 8-10 veces.
- La bola reducirá en tamaño y se volverá más amarilla, el agua cada vez saldrá más transparente.
- Una vez adquiera una textura gomosa y haya reducido su volumen más o menos a la mitad estará listo para cocer.
- Calentamos agua con un chorro de salsa de soja, ajo y jengibre picados, tomillo y pimienta.
- En cuanto rompa a hervir añadimos el seitán y lo cocemos a fuego lento unos 30 min.
Nota: Una vez cocido podemos guardarlo en la nevera con el caldo (dura unos 3-4 dias) o cortarlo en porciones y congelarlo.